El hombre en la luna
Hola, queridos, en este poema nos adentramos en el misterio de nuestro planeta Tierra y en su compleja belleza...
La luna recorre lentamente el firmamento, en silencio y con calma, como si el tiempo se hubiera detenido. ¿Acaso vive realmente allá arriba el famoso hombre en la luna?
¿O quizá viajan por el espacio, en misteriosos ovnis, seres extraterrestres que un día podrían venir a visitarnos? Pero tal vez solo tengan buenas intenciones y nos guíen de nuevo hacia lo positivo.
Los astronautas que exploran el universo por nosotros… sin ellos, muchos mundos seguirían siendo desconocidos para nosotros. Algún día conoceremos la respuesta; si no es hoy, será dentro de muchos años.
El universo, con sus miles de millones de estrellas y el ardiente sol que nos calienta con dulzura, nos recuerda lo maravilloso de la creación. La luna, ese misterio compartido por seres humanos y animales, es la responsable de las mareas aquí en la Tierra.
Los agujeros de gusano que transforman el tiempo y el espacio… ¿es todo realidad o solo un sueño de la humanidad? Desde el más simple organismo unicelular hasta el ser humano complejo ha pasado muchísimo tiempo, pero ¿qué es ficción y qué es realidad?
Dicen que todo surgió del Big Bang, una teoría que la ciencia ha abrazado durante mucho tiempo. ¿O existe quizá una fuerza superior que creó con amor a los seres humanos y a los animales? Agujeros negros que lo devoran todo con avidez, estrellas fugaces mágicas que nos invitan a soñar. Las auroras polares brillan con los colores más hermosos, y durante mucho tiempo solo se pudo especular sobre su origen.
Esperamos con todo el corazón que los grandes meteoritos no alcancen nuestro planeta Tierra; los dinosaurios sin duda podrían contarnos mucho sobre sus devastadoras consecuencias. Una vida humana es breve como el parpadeo de un ojo, y en ese corto tiempo todos deseamos encontrar la felicidad aquí en la Tierra.
Hemos nacido en la belleza del universo, pero sin nuestro planeta azul que da vida estaríamos todos irremediablemente perdidos. El milagro de la creación nos recuerda cada día que cada día merece ser vivido plenamente.