La Magia de las Rauhnächte
Hola, queridos míos. Escribí este poema para llevaros a la magia de las Rauhnächte, conocidas también como las Doce Noches Sagradas, ese tiempo místico entre un año y otro, cuando el velo entre los mundos se vuelve más tenue. ¡Espero que disfrutéis de este viaje!
La magia de las Rauhnächte vive entre un año y otro, incluso cuando creemos que nuestra vida parece haberse quedado estancada. Pero estas doce noches tan especiales están llenas de pura magia; una vez que hayáis vivido su encanto, jamás lo olvidaréis.
Lo viejo ha quedado atrás y lo nuevo ya espera; las noches entre los años forman un tiempo verdaderamente especial. A cada uno de los meses que están por venir le corresponde una noche propia, como si la misma Creación hubiera dispuesto cada una de ellas con un propósito maravilloso.
En la noche de Nochebuena todo comienza de un modo lleno de misterio. Quien esa noche tenga hermosos sueños los verá crecer. Las fronteras invisibles entre la realidad y la fantasía empiezan a desvanecerse y, cuando hayáis vivido esa magia, jamás olvidaréis las Rauhnächte.
El año viejo nos ha servido fielmente y ahora puede descansar en paz. Con gratitud y amor aprendemos a comprender el mensaje del pasado. Dejad marchar lo que ya fue; si aquellos días fueron hermosos, atesoradlos en vuestro corazón, y si no lo fueron, avanzad igualmente con gratitud.
Porque todo tiene su tiempo en la vida, cuando pasado y futuro se entrelazan con suavidad. Guardad lo más bello en vuestro corazón y dejad que la niebla de las Rauhnächte se lleve vuestras preocupaciones y vuestro dolor.
Que el resplandeciente cielo nocturno sea vuestro fiel testigo cuando, durante estas noches tan extraordinarias, vuestros corazones vuelvan a purificarse. La Cacería Salvaje recorrerá majestuosamente los cielos mientras las fronteras entre los mundos se difuminan y las estrellas brillan con un resplandor mágico.
Sin embargo, nosotros, los seres humanos, estamos protegidos por los poderes celestiales. Por mucho que la Cacería Salvaje retumbe en los cielos, ningún mal podrá alcanzarnos. Así permanecemos serenos y confiados mientras contemplamos con reverencia el firmamento estrellado.
Porque cada estrella nace directamente de nuestros corazones y así podemos dejar atrás las penas y preocupaciones del año que termina. Doce meses nuevos, aún en blanco, se abren ante nosotros; celebremos este nuevo comienzo con pan de especias y ponche caliente. Con alegre esperanza por todo lo hermoso que está por llegar, porque la luz siempre ha vencido a la oscuridad.
Porque siempre podemos confiar en el universo infinito; basta con mirar entre un año y otro. La magia de las Rauhnächte conmueve profundamente nuestros corazones mientras avivamos el fuego de la estufa con ilusión y esperanza.
Doce meses llenos de acontecimientos... ¡Qué rápido pasa un año! Si abrimos de verdad nuestro corazón, nuestros deseos podrán hacerse realidad. Porque cada uno de nosotros sostiene su propio futuro en sus manos, para que no venza la Cacería Salvaje, sino nuestro corazón y nuestra razón.
¡Mis mejores deseos para el próximo Año Nuevo! Creed con todo vuestro corazón, y vuestros sueños se harán realidad.