Permanece siempre a mi lado
Hola, queridos, con este poema sobre el ángel de la guarda, escrito por mí, quiero enviaros un rayo de esperanza, con la certeza de que nunca estaréis solos en la vida, pase lo que pase.
Hay días en los que te sientes solo, pero con una pequeña luz brillando en tu corazón no tiene por qué ser así. Arde en lo más profundo de tu ser y te conoce mejor que nadie.
Conoce tus preocupaciones, tu dolor y tus penas, y, a pesar de todo, te ayuda a no perder la esperanza. Brota de lo más hondo de tu corazón y devuelve el sentido a tu vida.
Esa luz es tu ángel, enviado para velar por ti, profundamente unido a tu alma. Si alguna vez te encuentras al borde del abismo, gritará: «¡No saltes, volveré a llenar de luz tu interior!».
«Tu vida es un gran regalo; volveré a guiarte por el buen camino». «No será hoy ni mañana, pero muy pronto llegará el día en que el viento se llevará toda tu tristeza».
«El paraíso en la Tierra lo creamos nosotros mismos; de nada sirve atormentarse con pensamientos oscuros». «Deja que el amor guíe tus pasos hoy y siempre, y el futuro también tendrá hermosas cosas reservadas para ti».
«Mira siempre hacia delante y nunca hacia atrás; así tú también encontrarás la felicidad en tu vida». Con estas palabras, el ángel desapareció en silencio y, en ese mismo instante, tu corazón volvió a enternecerse.